La miel y sus beneficios.
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La miel y sus beneficios.

    Quizás muchas personas no lo sepan pero podemos decir que existen claramente dos tipos de miel, la miel natural y la miel industrial. ¿La diferenta más significativa entre ambas? Básicamente se encuentra en que la miel industrial ha sido pasteurizada y la miel natural no.

    Además existen otras marcadas diferencias que también merece la pena nombrar, como el hecho que en los procesos industriales está directamente involucrada la mano del hombre a la hora de realizar mezclas de diversas mieles provenientes de los más diversos lugares, mientras que en una miel natural sólo encontraremos los néctares de las flores autóctonas de la zona en la que se encuentre la colmena productora. ¡Ah! Y no olvidemos que en la industria se utilizan componentes durante la pasteurización, que hacen que la miel no se cristalice para así obtener un producto más atractivo visualmente parmiela el comprador.

   Encontraremos que la miel natural nunca se debe calentar por encima de los 60% Celsius porque a partir de esas temperaturas, la miel pierde calidad al reducirse los niveles de antioxidantes, enzimas y otros componentes igualmente beneficiosos.

¿Qué es la miel?

   Se trata de un producto que la naturaleza nos brinda, gracias al arduo trabajo de nuestras amigas, las abejas. Cada abeja de la clase obrera se dedica a explorar los campos cercanos a su colmena y a recolectar todo el néctar que puede, transportándolo hasta ella. Una vez allí estas trabajadoras incansables transformarán el polen en miel al mezclarlo con su propia saliva que contiene unas enzimas necesarias y otras sustancias igualmente naturales.
Se sabe que las abejas llegan a volar hasta 50 kilómetros en un solo día, si los tiempos de cosecha no son idóneos y no se encuentran existencias de polen cerca.

¿Qué contiene la miel?

   La lista de sustancias es larga pero nombraremos los más importantes para nuestra salud: flavonoides y antioxidantes en general, aminoácidos, vitamina C, B, D y E, magnesio y manganeso, fósforo y potasio, cobre, zinc y hierro, calcio, ácidos como el cítrico y el acético.

Beneficios de la miel.

    A continuación vamos a nombrar unos cuantos beneficios de los muchos que tiene este maravilloso regalo de la naturaleza, aunque existen un sin fin de investigaciones que nos indican que sus beneficios se extienden mucho más allá de lo que hasta ahora creíamos.

  1. La miel es un efectivo emoliente. Si sufrimos de labios resecos y vemos que nos aparecen esas pielecillas tan antiestéticas, que tan poco gusta que se nos vean (sobretodo las mujeres) es un recurso rápido fácil y barato al que recurrir. Con ponernos una fina capa de miel será suficiente para, en unos días, comprobar la efectividad que posee.
  2. La miel posee propiedades antibióticas y antimicrobianas. Por eso es buena idea realizar gárgaras con un poco de miel y limón disueltos en agua templada cuando tenemos dolor de garganta y también cuando al dolor le acompañan pequeñas placas de pus que se adhieren a las paredes de la garganta y nos producen dolor al tragar. Realizar estas gárgaras entre dos y tres veces por día es un gran complemento a la medicación que nuestro médico prescriba (antibióticos, generalmente). Y también es buena idea el cubrir con una capita de miel esas pequeñas quemaduras que se producen al cocinar, o al utilizar planchas para el pelo; evitaremos, en gran medida, la aparición de las tan molestas y dolorosas bochas, además de que estas se infecten si no podemos evitar su aparición.
  3. La miel es el combustible perfecto para nuestras neuronas. Gracias al aporte de calcio que les suministra, las señales eléctricas son más y mejores cuando consumimos miel. Está comprobado que la miel ayuda a que se fije mejor y a que se absorba el calcio, lo que supone que, además de ayudar a nivel neuronal, también lo hace previniendo problemas óseos.La miel interviene en la secreción de melatonina. La melatonina es una sustancia que nuestro cuerpo produce y beneficios de la miel está directamente relacionada con los ritmos del sueño. Es decir, el hecho de tomarnos una taza de leche con una cucharada de miel calentita, influirá directamente en la calidad de nuestro sueño, ayudando a que este sea más reparador. Nuestros ritmos cardíacos se regularán, nuestras defensas (sistema inmunitario) se activarán y multiplicarán y esto hará que la reconstrucción de tejidos se realice de forma eficaz y satisfactoria mientras dormimos.
  4. La miel es buena para el estreñimiento. Los fructo-oligosacáridos que posee la miel, actúan como si fuesen fibra vegetal al llegar a la altura del colon, en el intestino, y esto se traduce en un efecto laxante no muy pronunciado, que nos puede venir muy bien para regular el tracto digestivo en momentos puntuales.
  5. La miel es buena para minimizar los efectos de algunas alergias. Aquellas personas que padezcan alergia al polen pueden probar a consumir miel unos dos o tres meses antes de entrar en la época de alergias, con el fin de ir inmunizándose poco a poco al polen y sobrellevar mejor la llegada de la primavera. Recalcar que antes de iniciar la ingesta de miel con este fin, es bueno consultar con el médico de cabecera, pues no todas las alergias son iguales ni todos reaccionamos igual ante un alérgeno.
  6. La miel es buena para curar heridas y úlceras. La miel acelera el proceso de curación y cicatrización, gracias a las múltiples sustancias que lleva implícitas en su fabricación en las colmenas. Las personas que padecen de diabetes deberían saber que cuentan con una aliada estupenda cuando aparecen las fastidiosas úlceras, que tanto cuesta curar de manera satisfactoria, o cuando accidentalmente se produce un corte%85 Aplicar miel y tapar con una gasa estéril son un buen remedio en la mayoría de los casos.
  7. La miel ayuda a nuestras encías cuando aparece la gingivitis. Consumir miel hace que nuestro sistema inmunitario se encuentre en condiciones óptimas para luchar contra la gingivitis y evitar así que aparezca la temida enfermedad periodontal. Si además nos pasamos un poco de miel sobre las encías después de cada cepillado, incidiremos directamente sobre el problema, acortando los tiempos necesarios para que sea efectivo este consejo y reduciendo el sangrado de encías.
  8. La miel reduce el estrés metabólico. Cuando consumimos miel, se produce glucógeno en nuestro hígado y este glucógeno es una reserva de energía para nuestro organismo. Así nuestro cuerpo no tendrá la sensación de quedarse sin combustible y la glándula suprarrenal no producirá cortisol ni adrenalina que descompongan la proteína muscular para obtener nuevas reservas de energía. Ya sabes, al tomar miel, le estás diciendo a tu cuerpo que el depósito esta lleno, y no tirará de esos músculos (que tanto trabajo cuesta definir en el gimnasio) para obtener combustible que quemar%85
  9. La miel es buena para evitar tener la piel seca. Esto es así gracias a las conocidas propiedades suavizantes que posee. Puedes preparar tu propio gel anti-pieles secas, añadiendo un par de cucharadas de miel por cada 500 ml de gel para el cuerpo en un bote y tenerlo siempre a mano cuando te metas es la ducha. También es muy común verter un poco de miel en el agua de baño y dejarnos en remojo por lo menos unos 10 minutos para que este elixir de las abejas haga efecto sobre nuestra piel.

    Ya ves que son muchas y muy diversas las propiedades y los beneficios que nos aporta la miel, y lo mejor de todo es que la lista no termina aquí, pues cada día se le descubren nuevas propiedades y usos.

   Te animamos a que añadas este alimento a tu cocina y empieces a disfrutar de todas las cosas buenas que te puede aportar, así como a echar un vistazo a este artículo dónde os mostramos varios sustitutos del azúcar. ¡No te arrepentirás!

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