La siesta: Cómo recargar energías a medio día
Permalink

0

La siesta: Cómo recargar energías a medio día

 

   Te levantas temprano, tomas tu taza de café verde y desayunas. Marchas al trabajo y vuelves a casa a la hora de la comida. Transcurrida la mañana, justo después del almuerzo, notas que tu cuerpo está bajo de energía y cansado… No te desanimes!! Tenemos la solución a tu problema. Ya son muchos los estudios que coinciden en los beneficios que este remedio aporta de manera casi inmediata a nuestro organismo. No nos referimos a la toma de ningún medicamento, ni a ninguna pócima milagrosa. Es algo mucho más simple y más barato: una buena siesta.

Siesta

¿De dónde proviene la siesta?

   La palabra siesta proviene (aunque pueda parecer increíble) de la antigua Roma. Allí era una obligación, una de las denominadas “Reglas de San Benito“. Cuenta la leyenda que este Santo enseñó a los monjes a fabricar relojes para poder determinar los horarios en los que debían realizar ceremonias, orar, comer o descansar, entre otras actividades. La hora sexta, que coincidía con los momentos de mayor calor del día, era dedicada al descanso. De ahí fue derivando la palabra en guardar la sexta, sextear, hasta la actual guardar la siesta o sestear. Y es que una civilización que construyó el Coliseo no puede estar equivocada…

   En España tenemos fama de aprovechar bien este recurso. Ya lo decía Camilo José Cela, “la siesta es el yoga de los españoles”. Pero según un estudio de la revista científica “Neurology”, en el que se comparó los hábitos de siesta de cinco países europeos, los alemanes son los que más habituados están a esta manera de recargar energías a media tarde. Son seguidos por italianos y británicos, quedando en cuarto lugar españoles y por último, portugueses. Llama bastante la atención esta clasificación, ya que la siesta parece apetecer más en lugares cálidos que casi “obligan” a aletargar el cuerpo en los momentos de mayor temperatura.

¿Qué beneficios aporta dormir la siesta?

   Entre las una y las cuatro de la tarde, nuestro cuerpo experimenta una  bajada de la temperatura que marca ‘la hora de la siesta’. Si por la noche no hemos conseguido dormir lo suficiente, ésta puede suponer un importante chute de energía. La siesta es un pequeño sueño corto recuperador.  Entre sus beneficios destacan:

  • Produce una notable mejora del rendimiento.
  • Produce una mejora de la calidad de vida.
  • Reduce las causas de mortalidad coronaria.
  • Está recomendada para pacientes diabéticos, hipertensos, con problemas cardiacos, con altas cargas de estrés o que sufran ansiedad.

¿Cómo dormir la siesta?

   Las claves son bastantes sencillas. Busca un lugar oscuro, tranquilo y sin ruidos. Consigue una temperatura adecuada, que no haga excesivo calor ni frío. Asegúrate de tener una postura cómoda (si es que no duermes la siesta en la cama). Trata que dure entre 25 y 45 minutos. Y sobre todo, olvídate por un momento de problemas y trabajo. Céntrate en descansar.

Os voy a enlazar un vídeo de YouTube con sonidos que os facilitarán el caer dormidos profundamente (si es que tenéis dificultades para ello):

 

Si quieres saber cómo afecta la siesta a tus niveles de energía, prueba este experimento:

1. Durante las vacaciones, duerme una siesta a diario durante la primera semana.

2. Los siguientes 7 días evita dormir la siesta.

3. Anota en un cuaderno cada mañana durante esos 15 días, la calidad de tu sueño nocturno. Podrás comprobar cómo mejora el descanso la semana en la que completas tu sueño diario con una ligera siesta.

La siesta: Cómo recargar energías a medio día 5.00/5 (100.00%) 1 vote

Deja un comentario

Required fields are marked *.